Cómo elegir un buen adiestrador canino.

 

¿Por qué es importante elegir un buen adiestrador?

A día de hoy, tenemos a nuestro alcance muchos medios que nos ayudan en la educación de nuestros perros: libros, manuales, tutoriales, etc. Pero la mejor opción siempre será la de un adiestrador que hará que este proceso sea más sencillo y efectivo.

La mayoría de los perros, aunque los dueños no lo sepan, necesitan adiestramiento, porque son animales que se guían por su instinto. Por eso muchas veces no basta con enseñarles en casa, porque no somos expertos en psicología canina.

Adiestrar a un perro en algunos casos puede llegar a ser un desafío, por ejemplo: si eres un dueño primerizo, si introduces un cachorro en la familia, si tu perro tiene problemas de comportamiento o si adoptas a un perro rescatado.

Estos problemas pueden ser debidos a causa de un trauma o de una mala educación. Por otro lado, también hay algunos perros que necesitan ser entrenados a nivel de competición deportiva.

Sea cual sea el caso concreto de tu perro, contratando a un profesional del adiestramiento te aseguras de que tu perro recibe una atención completamente adaptada a sus necesidades, a diferencia de otros métodos, que son más generalizados.

 

En este artículo te indico las 5 claves para elegir al profesional adecuado.

  1.     FORMACIÓN:

En el mercado encontramos multitud de adiestradores caninos, pero no todos son profesionales. Para evitar sorpresas desagradables, huye de aquellos que te ofrecen resultados milagrosos en tiempo récord, porque un perro necesita tiempo, dedicación y paciencia.

Hay que buscar un profesional con formación validada que tenga un conocimiento de la psicología canina, la etología (el estudio del comportamiento animal) y las técnicas de adiestramiento. Y que, además, tenga experiencia demostrable en casos similares al de tu perro.

El adiestrador tiene que estar en continuo aprendizaje, porque este es un campo con constantes actualizaciones en nuevas técnicas y adelantos.

 

  1.     METODOLOGÍA:

Busca profesionales que utilicen técnicas de refuerzo positivo que estén respaldadas por la ciencia veterinaria y un adiestramiento amable que priorice el bienestar del animal. Se basa en fomentar un buen comportamiento mediante golosinas, elogios y caricias.

Descarta métodos basados en castigos.

Cada adiestrador tiene un estilo y una filosofía de enseñanza. Por eso es tan importante elegir a alguien cuyo enfoque coincida con tus valores y que se comunique claramente contigo.

 

  1.     TRATAMIENTO PERSONALIZADO:

Cada perro es único, y un adiestrador profesional se tiene que adaptar a él. Primero se realiza una evaluación inicial para que el profesional averigüe cuál es el problema de conducta o la necesidad específica de tu perro.

Después, el adiestrador decide qué formato es mejor para tu perro en función de sus necesidades:

  •         Clases grupales: Ayudan a que interactúen con otros perros y personas.
  •         Sesiones individuales: Se adaptan a las necesidades específicas de tu perro. Suelen ser más costosas, pero ofrecen resultados más rápidos y enfocados.

 

  1.     TESTIMONIOS:

Para encontrar al adiestrador adecuado, hay que investigar un poco. También puedes leer testimonios de otros propietarios que hayan tenido casos similares al que tiene tu perro y saber cuál es su opinión. Si tiene reseñas positivas, te generará confianza.

 

 

 

 

 

 

  1.     COMUNICACIÓN E IMPLICACIÓN FAMILIAR:

Un adiestrador profesional no se limita a enseñar habilidades y órdenes a los perros, sino que también explica los comportamientos que enseña a los propietarios y fomenta su participación.

La comunicación es clave. Tiene que ser capaz de transmitir la información de manera clara tanto a los perros como a los propietarios.

La familia se tiene que implicar en el adiestramiento, para que este proceso sea realmente efectivo.

 

 

 

En definitiva, una buena educación canina es una inversión de por vida. Así que tómate tu tiempo y elige un adiestrador profesional que pueda conseguir que tu perro se sienta equilibrado y feliz. Y eso también lo disfrutará toda la familia en su día a día.